Servicio Penitenciario: apartan a siete guardias tras una fuga en la UCA

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El Establecimiento Penitenciario 9, más conocido como la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), que funciona detrás del hospital Misericordia, en la ciudad de Córdoba, en las últimas horas quedó otra vez en medio de la atención pública tras la fuga de un detenido.

La llamativa evasión ya tuvo consecuencias institucionales: siete guardiacárceles fueron separados por el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario que investiga complicidades o negligencias internas.

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia, cartera de la que depende el Servicio Penitenciario, informó que un preso de apellido Saillén (no sería familiar de los sindicalistas) se evadió entre la noche del jueves y la madrugada del viernes.

El hombre junto con sus dos hermanos habían sido detenidos a comienzos de este mes acusados de robo calificado. O sea, fueron a asaltar con un arma de fuego cuya operatividad nunca se pudo comprobar hasta ahora.

Una vez capturados, quedaron alojados en el pabellón Amarillo de este centro carcelario, en el que los detenidos suelen permanecer sólo unas semanas hasta que la fiscalía correspondiente determine si deben ser trasladados al penal de Bouwer o si recuperan la libertad.

Además, en tiempos de coronavirus, la UCA es utilizada como un “filtro”: los detenidos hacen allí una cuarentena antes de ser trasladados a otra cárcel.

Lo concreto es que el jueves a la noche los guardias tomaron lista y anotaron a los tres hermanos Saillén. Pero ayer, en el recuento matinal, se dieron cuenta de que les faltaba un preso. Revisaron y detectaron que faltaba uno de los tres Saillén. Fue entonces cuando ingresaron a requisar ese pabellón y encontraron un boquete en una pared.

Se presume que el delincuente ahora prófugo aprovechó la tormenta de ayer a la madrugada para escapar sin que los guardias se percataran de los ruidos por los golpes en la pared. No obstante, esta hipótesis aún no cierra del todo, por lo que se ordenó el apartamiento de los siete guardiacárceles que ahora son sometidos a una investigación administrativa.

No se trata de un episodio aislado en el interior de la UCA, al menos en los últimos tiempos.

A principios de noviembre pasado, Walter “el Toro” Aguilera (46), quien hasta ese momento era considerado en los circuitos policiales y delincuenciales de Córdoba como una de las personas “más pesadas” de ese ambiente, fue humillado y golpeado en el interior de la UCA, episodio que también generó un expediente interno para determinar las responsabilidades de los guardias.

Aguilera, barra de La Fiel, la organización que comanda las tribunas del club Talleres, fue filmado con un celular mientras era agredido de diversas maneras por otros detenidos . Todo ocurrió dentro de un pabellón de la UCA sin que ningún penitenciario interviniera o lo advirtiera.

Hasta hoy, no se conoce que haya existido algún avance o sanción en torno a aquella investigación interna.

Una semana después, un grupo de 17 encapuchados que exhibían armas de diferentes calibres grabaron en el exterior de la cárcel un video mafioso en el que se prometía vengar aquel ataque carcelario. Para la Justicia, los encapuchados habrían sido miembros de una facción de La Fiel.

UCA. El Establecimiento Penitenciario 9, cerca del hospital Misericordia, otra vez quedó bajo la mirada de la Justicia provincial. (La Voz / Archivo)