Ahora sospechan que otro exjefe de Aduana no estudió desde la cárcel 2.300 horas en la UNC

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Las suspicacias terminaron por desestimar nuevamente una reducción voluminosa de pena en la causa de “la mafia de los contenedores”. El exdirector de la Aduana Edgardo Rodolfo Paolucci sufrió un revés judicial al recibir dos meses de los casi dos años de quita solicitados por estímulo educativo al adjudicarse 2.331 horas de cursos virtuales en la Universidad Nacional de Córdoba y 69 horas en otras instituciones.

Paolucci fue condenado por el Tribunal Oral Penal Económico N° 2, de Buenos Aires, a ocho años de prisión (no está firme la sentencia) como líder de una asociación ilícita y como coautor de seis hechos de intento de contrabando simple agravado (por la intervención de más de tres personas, funcionarios aduaneros, documentos adulterados y falsos y porque la mercadería superaba los tres millones de pesos).

El exfuncionario quedó involucrado en la misma causa que Claudio “el Mono” Minnicelli –cuñado del exministro de Planificación Federal Julio De Vido–, quien recibió cinco años de prisión. Otro de los condenados fue Osvaldo Alberto Giacumbo, exjefe de la División Control y Fiscalización Operativa 2 de la Dirección General de Aduanas. 

Minnicelli, Giacumbo y Paolucci quedaron bajo sospecha tras solicitar holgadas reducciones de pena por estímulo educativo, como lo establece el artículo 140 de la ley 24.660

En los dos primeros casos, las dudas se acentuaron por la carga de horas y por el elevado número de cursos virtuales en la UNC en un lapso reducido. Pero en los tres, la falta de constancia documental que acreditara la efectiva realización de los talleres aplacó las expectativas por conseguir salir de la cárcel de forma muy anticipada. 

66 cursos… ¿cursados?

La defensa de Paolucci solicitó una reducción de la pena de 20 meses por 72 cursos. Entendió que, de los 20, 10 meses correspondían por seis cursos (dos no terminados) de formación profesional ante el Centro de Formación Profesional, brindados por el Servicio Penitenciario Federal (SPF) desde 2018 en adelante, y otros 10 meses por 66 cursos de más de 2.400 horas. 

De los 72 talleres, la defensa planteó que el exdirector de Aduana realizó 60 cursos –por 2.331 horas– a través del Campus Virtual de la UNC. Y consignó que varios de los talleres comenzaron en enero y se extendieron hasta diciembre de 2020, aunque también aparecen desde mediados y hasta fin de año.

La Fiscalía General de Juicio, sin embargo, consideró que sólo correspondía una reducción de dos meses. Al respecto, argumentó que resultaba prematuro pronunciarse sobre los cursos porque no había confirmación de que hubieran sido finalizados y aprobados.

El tipo de cursos y las horas

El listado de cursos que Paolucci dijo haber realizado por internet incluyen desde introducción a la informática y manejo de celulares hasta cultivo hidropónico, ajedrez, peluquería, protocolo de prevención del Covid-19 para trabajadores de hamburgueserías y bares y clases de ukelele, entre muchos otros.  

Mencionó haber llevado a cabo los otros talleres también en las universidades de Fasta, de Quilmes y de Tres Arroyos, y a través de la Sociedad del Estado y del Ministerio de Educación.

En todos los casos, y por diferentes horas cátedra, adujo que los aprobó. 

Rechazo 

Al analizar el pedido de reducción, los jueces Claudio Gutiérrez de la Cárcova y Jorge Alejandro Zabala explicaron que el artículo 140 de la ley 24.660 indica que los estudios deben poseer no sólo una específica temporalidad, sino también, necesariamente, la comprobación que se efectuaron realmente (un cursado efectivo y regular del interno).

Sobre los supuestos talleres que Paolucci sostuvo haber cursado por internet en la UNC, los magistrados advirtieron que “sólo se adjuntaron los respectivos certificados de aprobación sin que la autoridad respectiva hubiera certificado la efectiva cursada de estos por parte del imputado”. 

Un cálculo que es posible establecer es que si, como afirma, estudió más de 2.400 horas realizadas en 2020 (66 de los 72 cursos), pasó 200 horas por mes cursando durante un año (2.400 horas divididas por 12 meses) o, en otros términos, 10 horas diarias (200 horas mensuales divididas por 20 días al mes –cinco días a la semana por cuatro semanas–).  

“La falta de toda constancia documentada que, de alguna manera, acredite la efectiva realización de los cursos de manera virtual en distintas universidades y ante el Ministerio de Educación, su importante cantidad (66), las horas supuestamente cursadas (más de 2.400) y las notorias restricciones tanto del propio penal para la celebración de estos por medios telemáticos hacen que tales cursos no sean tenidos en cuenta a ningún efecto”, expresaron. 

Y advirtieron que, “cuando sólo se aporta documentalmente un certificado de finalización del curso sin acreditarse su efectiva participación en cuanto a duración, a días y a horas, en las condiciones por lo demás realmente inciertas aludidas, ningún valor de referencia tiene a los fines del artículo 140 de la ley 24.660”.

Desde la UNC ya han reiterado a La Voz que, debido a que en la cárcel utilizan cuentas de e-mail «sin verificar» para ingresar al Campus Virtual, no es posible corroborar que una persona específica sea la cursante.

Los jueces recordaron que pedidos de reducciones de penas apelando a la realización de cursos similares fueron “sugestivamente” solicitados también por Minnicelli, por Giacumbo y por Mauro Daniel Delmastro (otro condenado).

Y alertaron que, para evitar “eventuales situaciones de abusos del sistema de cursadas en ámbitos penitenciarios” por internet –la cárcel de Ezeiza, donde todos están alojados–, deberán corroborar el cursado de los internos (el tipo de curso, la duración, los días y los horarios y el docente, etcétera).

De esta forma, sólo redujeron dos meses la pena de Paolucci. Sin embargo, podrá acceder a las salidas transitorias el 16 de julio próximo.

Las condenas

En el alegato final del juicio, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que la asociación ilícita se conformó y operó entre mayo y octubre de 2016 “con el objeto de cometer delitos indeterminados” bajo el mando de Oldemar Carlos Barreiro Laborda (como jefe). 

Los condenados fueron Laborda, Minnicelli, Giacumbo, Paolucci, Delmastro (jefe de la Sección Terminal N° 5) y Ernesto Tiscornia Salort. 

También, Vanesa Valeria Calamante, Néstor Orlando Frega, Rodolfo Enrique Trebino y Sung Ku Hwang, alias “Mr. Korea”.

Imagen ilustrativa. (Pixabay.com)
La cárcel de Ezeiza. (Clarín/Archivo)
Minnicelli, en 2017. (Ministerio de Seguridad/DyN/archivo)