Campa: No llevaría a Dicky del Solar al teatro sólo porque me lo piden

0
0

Felicidad, gratitud, incertidumbre, sorpresa. Esas son algunas de las sensaciones que deja relucir Ezequiel Campa en medio de su regreso a los shows presenciales y de la gran visibilidad que tomó en estos meses Dicky del Solar, una creación que comenzó casi como un chiste interno y terminó siendo su mayor vidriera, a pesar de sus 15 años de trayectoria que lo posicionaron como uno de los máximos referentes del stand up argentino. 

Aunque el personaje que lo llevó a la masividad es la parodia de un rugbier, la charla con este actor y comediante comienza con una comparación futbolera. “El regreso lo sentí como cuando un jugador de fútbol está un año sin jugar por una lesión”, advierte sobre su vuelta a los escenarios con público presencial, con una gira que arrancó hace algunas semanas y lo traerá a Córdoba este sábado. Será más precisamente en el Quality Espacio con su espectáculo Cheto y choto
.

“Después de un par de funciones nos fuimos acomodando. La primera fue rara, estaba el fantasma de que un día me despertaba y lo que creía que era gracioso ya no lo era. ¡La gente se dejaba de reír! Siempre pienso en eso. Volviendo a la comparación con el fútbol, es como que un jugador que regresa de la lesión y ya no es bueno. Por suerte estamos vigentes”, agrega Campa sobre lo que se pasó por su cabeza en este operativo retorno.

–Este es un espectáculo que ya venías haciendo, aunque seguramente tuviste que adaptar algunas cosas por estos tiempos. ¿Es así?

Cheto y choto lo estrené en 2019 y siempre mi idea fue hacer un show cada dos años. Como el año pasado casi no pude actuar, seguirá por un tiempo. Espero tal vez a fin de este año estar presentando lo nuevo. Sí tuve que incluir algunos temas de actualidad con respecto a la pandemia e incluso sacar algunos chistes que eran de antes de que se aprobara la ley del aborto.

–¿Cómo es hacer humor en este tiempo tan complejo para el mundo? ¿Sentís que es un antídoto para mucha gente?

–Sí, después de las funciones me lo dicen mucho. Me agradecen poder reírse en este momento tan particular de la humanidad. Esa necesidad va a seguir estando y también la necesidad de hacer reír, porque de eso vivimos.

–Muchas personas te conocieron por Dicky del Solar y allí se toparon con que tenías una larga trayectoria como comediante de stand up. ¿Las ves como público potencial en el teatro?

–Lo primero que pregunto cuando arranco el show es cuántos vinieron por Dicky y la verdad es que son muchos los que levantan la mano. Si bien el personaje no está, por ahora el estilo del humor se cruza. El que suma por Dicky no se va a sentir defraudado porque el estilo es igualmente incorrecto. Más allá de eso, es raro cómo funciona todo. Vengo haciendo stand up desde hace más de 15 años y soy actor desde hace como 25 años y de repente la mayor popularidad aparece por este lado, con este personaje en las redes sociales. Se vuelve a confirmar una máxima en mi vida: que siempre las cosas que terminan funcionando más son las que uno no se espera. 

–Incluso tuvo algunos años de recorrido hasta que explotó…

–Claro, el personaje arrancó en 2017, cuando se discutió por primera vez la ley del aborto. Comenzó como una cosa de nicho que a muchos les pareció divertido, hablando de ese mundo clasista, homofóbico, violento y demás. Después los lamentables acontecimientos con protagonistas del rugby le dieron otra visibilidad. Hasta pareciera que a veces le escriben los guiones. Incluso muchas veces me ganan de mano, como cuando estaba subiendo el video por el “no homenaje” de Los Pumas a Maradona y ¡saltaron los tuits! Yo me doy cuenta de que pasó algo del «universo rugbier»  porque todo el mundo me empieza a escribir. Me siento un poco como Facundo Manes al que siempre llaman por un tema de neurociencia (risas). 

–¿Ahora le bajaste la espuma? Desde ese momento casi no publicaste más videos. 

–Lo que me pasó a nivel laboral es que volvieron las funciones y las giras, que es muy distinto de estar todo el tiempo en tu casa para escribir, filmar, editar. Además, grabé mi participación en la segunda temporada de Pequeña Victoria, la ficción de Telefe, y recién terminamos en estos días. 

–Durante la cuarentena Dicky se cruzó con el personaje de Verónica Llinás y con Guille Aquino, dos momentos muy altos. ¿Con quién le gustaría a Dicky hacer algún un «featuring» y qué sentís que le falta?

–Estoy empezando a trabajar la idea de sacarlo del formato de estar hablando a cámara con la pileta atrás y llevarlo a situaciones más jugadas. Por ejemplo «Dicky del Solar conoce el conurbano o se hace atender en un hospital público». Experiencias que para él pueden ser muy traumáticas y que empiece a interactuar con otra gente y con otros personajes. Hay que laburarlo.

–Recién aclaraste que por ahora no lo incluirías en el show de stand up. ¿Sería posible eso? 

–No estoy de acuerdo con que sea el camino natural esto de “pegarla” en redes sociales y entonces lo monetizo en el teatro y lo llevo por todos lados. A mí, si no me aparece una idea que tenga sentido o me divierta, no lo voy a hacer. No lo llevaría al teatro sólo porque la gente lo pide. Tampoco siento que el camino de los que tienen muchos seguidores en redes deba ser pasar a los medios masivos. Justamente las herramientas que han aparecido son para que haya mundos diferentes. 

–¿Te ves haciendo en tele algo humorístico por ejemplo?

–Recontra, de hecho no entiendo cómo todavía no me llamaron, jajá. El tema sería conservar la esencia y la libertad creativa. Si sos un artista del under y políticamente incorrecto, no da que vayas para ser el nuevo Marley. Si no, terminás siendo una herramienta de otros. Pero si aparece la guita… 

–Volviendo al mundo Twitter. ¿Te agarró como esa cosa de empezar a revisar el pasado?

–Twitter es una cloaca del sin contexto absoluto. De hecho, cuando me preguntaron por los tuits de los rugbiers, yo dejé claro que era un pavada total. Por supuesto que es horrible verlo y leerlo… Una cosa es una persona que vive de hacer humor y otra cosa es una que representa a un seleccionado. En Twitter la realidad es que no hay contexto. A mí me pasó que hace años hacía una cosa que se llamaba «tuit-novela», que era como un supuesto chat entre una expareja en tono de comedia. Siempre terminaba con que el pibe la mandaba a la mierda a la mina. Agarraron esos tuits, los sacaron de contexto y los pusieron diciendo que yo también reproducía el maltrato. Una locura. Lo tuve que aclarar en su momento, pero la verdad es que yo trabajo para la gente que me conoce y a la que le gusta lo que hago. A veces veo a gente que critica algunos de mis videos y claramente no los vio. No le doy mayor relevancia, es todo espuma.

–Hace un tiempo Malena Pichot me dijo que no se imaginaba haciendo stand up sin público, en un streaming por ejemplo. ¿Cómo fue en tu caso?

–Hice algunas funciones que eran como un falso streaming. Lo hice en un teatro para que tuviese un clima más acorde y le pedí al equipo de filmación que me hiciera el aguante y actuara como un público real. Después lo editamos y quedó bastante bien. Fue como una mezcla de un especial de stand up y un streaming. Son cosas que uno va experimentando y momentos en que había que generar laburo de alguna manera. Actuar para nadie es lo antitodo. El stand up es algo que está vivo y se alimenta con el público. 

–¿Qué y quiénes te hacen reír hoy?

–La gente que me hace reír fuerte es la de mi entorno. Con los años me di cuenta de que terminé forjando mis relaciones basadas en que me hicieran reír. Mis amigos, mi pareja, la gente cercana. Como espectador, es infinita la cantidad de comediantes que me hacen reír. Si el chiste me parece gracioso, por más que sea sofisticado o pavo, me río. Soy público fácil en eso. Si no me gusta, te quiero matar…

Camoa recuerda un episodio en el que sacaron a relucir tuits viejos. «Eran en tono de comedia y los sacaron de contexto», contó.
Ezequiel Campa cuenta que tuvo que modificar algunos chistes de su show tras aprobarse la ley del aborto. Foto: prensa Quality.
Campa adaptó «Cheto y choto» a los tiempos de pandemia. Foto: prensa Quality.
Camoa recuerda un episodio en el que sacaron a relucir tuits viejos. «Eran en tono de comedia y los sacaron de contexto», contó.