Retenciones al agro: en el Gobierno hablan de subirlas para bajar precios

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La vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco, aseguró hoy que en el Gobierno nacional “no se descarta una suba de retenciones” a las exportaciones de materias primas para frenar la suba en los precios de los alimentos, y volvió a encender alarmas en el sector agropecuario que, a través de algunos de sus dirigentes, ya salió a rechazar esa idea.

Aunque la funcionaria subrayó que el Gobierno apuesta “al diálogo” con los productores, reconoció que no está descartado volver a aumentar las retenciones agropecuarias, impuestos que ahora tienen fijados topes a través de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva que el propio Alberto Fernández impulsó en el inicio de la pandemia.

“No se descarta una suba de retenciones. No tenemos tantas herramientas y tenemos que usar todo lo que tengamos. Nosotros apostamos al diálogo”, remarcó Todesca Bocco en declaraciones periodísticas.

Para la funcionaria, “las retenciones son una herramienta técnica que permite desacoplar el precio nacional del internacional para garantizar una oferta de alimentos a un precio razonable para los ingresos de las familias”, dijo, con lo cual insistió en la teoría económica de que el precio de las commodities impulsa los precios internos. “La solución no puede ser que los precios de los alimentos se disparen por la suba del precio internacional y que todos nos quedemos mirando”, justificó la número dos de Santiago Cafiero.

“Nosotros estamos dando lugar a las conversaciones para que no se nos diga que actuamos en exabrupto”, afirmó, quien destacó que el Gobierno tiene “como objetivo para este año una inflación del 29%” y que se trabaja “para que se cumpla”.

En realidad, todavía no hay ninguna línea de conversación formal por este tema en particular entre el Gobierno y las entidades que representan al campo, algunas de las cuales le respondieron horas después de sus expresiones.

Sí los ministros de Trabajo, de Economía y de Desarrollo Productivo están trabajando en el armado de las reuniones con sindicalistas y empresarios para contarles cómo ven este año, “cuáles son los objetivos y cuáles las variables económicas que deben converger para alcanzar ese 29%”, describió.

Proyectada la inflación de enero, el índice de costo de vida de 2021 no sería inferior al 50%, aunque para el Gobierno es prematuro realizar ese cálculo con sólo un mes del año transcurrido.

Inquietud en exportadores

Las expresiones de Todesca habrían incidido en la comercialización de ayer, donde algunas exportadoras suspendieron transitoriamente las operaciones a la espera de alguna aclaración oficial.

“Trascendidos como este generan alarma y preocupación. Estamos comprometidos al diálogo para fomentar la búsqueda de instrumentos que alivien el bolsillo del consumidor y que logremos motorizar nuestros diversos sectores productivos, que verdaderamente están asfixiados de impuestos”, tuiteó Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro.

Juan Diego Etchevehere, productor y hermano del exministro de Agroindustria de Cambiemos, Luis Miguel Etchevehere, aseguró: “Todesca no debería descartar administrar bien el país ajustando el gasto improductivo. ¿Por qué se resiste a eso? ¿Por qué elige seguir pisando al campo? Mire a su alrededor y observe la política sobre retenciones que mantienen los países vecinos”.

A nivel institucional, en tanto, Carbap, una de las entidades ruralistas más representativas de Buenos Aires y de La Pampa, consideró que Todesca cae en un “grave error conceptual”, que no resolverá el problema de los aumentos de precios y que apunta sólo a fines recaudatorios.

“Se vuelve a pensar en recetas fracasadas para sostener la inflación del 29% incorporada en el Presupuesto . Argentina exporta materias primas, cuya incidencia hoy en el precio de los alimentos nacionales es irrelevante respecto de la presión impositiva y de los costos fiscales”, remarcó.

Según la Ley de Solidaridad, el Gobierno no podría tocar las retenciones a la soja, que se encuentran en el máximo fijado del 33 por ciento, pero sí estaría en condiciones de subir hasta dos puntos las de maíz y de trigo. “Se debe analizar toda la cadena y principalmente el componente tributario, algo que el Estado se niega a modificar”, sostuvo Carbap.

Incidencia de granos en precios de los alimentos

Para el campo, el impacto es muy bajo con relación a los impuestos.

La preocupación principal del Gobierno y de los consumidores está centrada en el fuerte aumento de los precios de las carnes desde diciembre. Para la crianza, se utiliza también maíz, uno de los granos “estrella” en materia de precios. Sin embargo, entidades como la Fundación Fada descartaron, con estudios de costos, que los cereales y los lácteos tengan una incidencia decisiva en la conformación del precio final de los productos que llegan al consumidor. Para el caso de la carne, el 51% del precio se lo llevan la cría y el feedlot.

Cuánto podría recaudar según cada grano

La soja ya tiene el máximo permitido de 33%, “por lo cual debieran hacer un cambio en la ley a través del Congreso Nacional”, entendió el especialista Fernando Perosio, consultado por La Voz sobre la posibilidad de que se modifiquen las retenciones.

“Para el caso del trigo y del maíz, tienen el 12%, y por la misma ley las pueden llevar al 15%. Si quieren ir más arriba del 15%, lo deben hacer también a través del Parlamento”, agregó.

Si se toma el maíz, una suba a 15% implica tres puntos porcentuales, que aplicados a una estimación de 32 millones de toneladas por vender, y tomando como base un valor FOB de 245 dólares por tonelada, representaría un adicional de ingresos para el Gobierno de 235 millones de dólares, calculó el consultor y corredor de cereales.

En el trigo, si suben a 15%, son tres puntos porcentuales, que aplicados a una estimación de siete millones de toneladas por vender, y tomando como base un FOB de 267 dólares por tonelada, representaría un adicional de 56 millones de dólares.

“O sea, entre ambos productos, sumarían un total de 291 millones de dólares, que, imagino, no les soluciona nada con los problemas corrientes existentes”, explicó Perosio.

El volumen estimado de soja por comercializar es de aproximadamente 39 millones de toneladas, y el valor FOB, de 509 dólares por tonelada. “El volumen y el precio incitan a cualquier cambio. Si hacemos un ejercicio de suba de cinco puntos, representaría un aproximado de 595 millones de dólares”, alertó.

Conocidas las declaraciones de Cecilia Todesca, el legislador cordobés Dante Rossi (UCR) presentó un proyecto en la Unicameral para declarar el repudio de Córdoba ante cualquier nueva suba de las retenciones.

Rossi expresó que dichas manifestaciones “atentan contra un sector productivo vital para la recuperación de la Argentina”. “Este no es un ataque más: hace pocos días el gobierno del presidente Alberto Fernández había decretado el cierre de las exportaciones de maíz”, recordó.

Límites. Por ley, los impuestos a la soja no podrían tocarse, sí los del trigo y y del maíz, este último vital para generar porteína animal. (La Voz / Archivo)