A 40 años de Almendra en el Festival de La Falda: la historia de un show único e irrepetible

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Una de las grandes omisiones de Rompan todo, el documental de Netflix producido por Gustavo Santaolalla del que tanto se habló en estos meses, es no dar cuenta de las escenas musicales que se gestaron más allá de Buenos Aires. Y una de las formas que hubiera resultado pertinente para contar esa historia es rescatar los festivales cordobeses, que fueron clave para el surgimiento del rock argentino y la posibilidad de entreverarse con otras músicas como el folklore, el tango o la vertiente más latinoamericana. 

El Festival La Falda Rock, por caso, es un mojón imprescindible en la historia de la música argentina. Además de generar un movimiento inédito para el interior del país a partir de 1980, produjo cruces artísticos impensados años atrás y que posiblemente jamás hubieran sucedido en una gran ciudad, principalmente por el clima de camaradería que se vivía entre los músicos en ese ecosistema. De alguna manera, el Cosquín Rock heredó esa mística, que luego tal vez se fue diluyendo con el paso del tiempo hasta convertirse en un festival con un perfil más internacional.

Lo concreto es que en la primera edición de La Falda en febrero de 1980 se había producido el desembarco de Serú Girán, un acontecimiento impensado para una localidad del “interior del interior”. Justamente a fines de ese año, Almendra comenzaría una gira nacional para presentar su reciente disco El valle interior, que recorrería 32 ciudades llegando a lugares a los que jamás había arribado un grupo de rock de esas características como Formosa, Jujuy y Comodoro Rivadavia, por nombrar algunas de las más alejadas de los centros donde habitualmente se cocinaban las cuestionadas relacionadas al rock argentino.

Esa gira tuvo su última parada precisamente en el Festival de La Falda: este lunes, se cumplen 40 años de aquel emblemático show de la banda integrada por Luis Alberto Spinetta, Edelmiro Molinari, Emilio del Guercio y Rodolfo García, que terminaría siendo el último de su historia hasta el gran reencuentro en la noche de las Bandas Eternas del “Flaco” en diciembre de 2009.

“La verdad es que no era en absoluto consciente de lo que estábamos generando. Por eso hay muy pocas cosas documentadas sobre esos años”, introduce Mario Luna, máximo artífice de ese festival, al ser consultado sobre material fotográfico de aquella presentación.

Lo que sí está disponible es el audio de ese concierto, que fue grabado en casette y hace algunos años subido a YouTube. “Debe haber sido el Cuini Chiappero de Villa María que siempre iba con el grabador”, arriesga Luna consultado al respecto. Efectivamente, el dato es confirmado por el periodista Martín Carrizo en un comentario del posteo, en el que también el usuario Tobby Green se adjudica ser el responsable de mejorar el audio.  

Según se detalla en el libro de Néstor Pousa La Falda en tiempo de rock y también se puede escuchar en ese audio restaurado, el show comenzó con una extensa versión de Parvas y continuó con un tema de Del Guercio, Las cosas para hacer. El propio bajista lo certifica en diálogo con VOS: «Me acuerdo que hicimos el tema mío de El valle interior y después vinieron los clásicos incluyendo el cierre con Muchacha«, recrea. «Vamos a hacer la canción que ustedes tanto están pidiendo», se escucha decir a Spinetta antes de tocar el gran hit del que renegó por tantos años y hasta inspiró un ocurrente personaje de Peter Capusotto. 

Completa Del Guercio: «Recuerdo que tocó Manal el día anterior, otra reunión histórica. Y el mismo día nuestro estaba León Gieco. Lo que era lindo de esas movidas es que te encontrabas con compañeros y colegas, algunos de tu generación, otros más jóvenes», describe acerca de ese clima de fraternidad único que se imponía en el encuentro serrano. 

«El quinto Almendra»“En los shows de Almendra jamás tuvimos un músico invitado salvo ese día”, rememora Rodolfo García, baterista del grupo y quien terminaría siendo uno de los más cercanos a Spinetta en los últimos años de vida del «Flaco». Luego completa la anécdota: “En el Festival actuaba el Negro Rada así que lo invitamos a tocar la percusión en Mestizo, que sonó promediando el show. De esta manera quedó en la historia como la única vez que compartimos el escenario con alguien más. No hubo ensayo previo, salió en el momento”. 

Escuchando la grabación, es realmente sorprendente percibir el extenso contrapunto que se produce entre el baterista y Rada. Una improvisación percusiva casi tribal en la que el uruguayo se luce tocando las tumbadoras y lanza esos sonidos guturales tan característicos. Lo curioso es también oír algunas voces del público pidiendo a otros que se sienten para poder ver mejor. ¡Cómo hacer para no mover el cuerpo ante semejante ritmo! «Rubén… Rada», se escucha decir simplemente a Spinetta al finalizar el tema junto a una gran ovación.    

Lluvia y ensayo en un camiónLa histórica presentación que se desarrolló bajo una persistente llovizna (aunque según se detalla en el libro, Luna había asegurado que ese no era un lugar de lluvia) se completó con canciones de las diferentes etapas de Almendra como Los elefantes, Cambiándome el futuro, Plegaria para un niño dormido, Jaguar herido, Buen día día de sol y tres clasicazos: Ana no duerme («un tema que no merece presentación» según aclara Spinetta), Rutas argentinas y el mencionado Muchacha ojos de papel. “Para una gran mayoría, era la primera y última oportunidad de ver juntos y en acción a quienes habían tenido un rol tan determinante en el nacimiento del rock en este país”, completa Pousa en su libro y hasta recrea las palabras utilizadas por Mario Luna para presentar a la banda: “Y esta será la última actuación de su carrera artística de este sentimiento llamado Almendra”.

Aunque no hubo ensayo con Rada, la banda sí ensayó esta tarde en La Falda, algo que recuerda García y fue otra perlita de esa estadía. “Fue una gira muy grande y tocábamos todos los días, lo que nos impedía hacer ensayos en el medio. Cuando llegamos a La Falda teníamos ganas de meterle entonces usamos el camión en el que se movían todos los equipos: armamos todo ahí adentro y tiramos un alargue hasta el hotel para tener energía eléctrica. Ensayamos encerrados en la caja de ese camión de mudanzas. La gente que pasaba por la calle jamás se habrá imaginado que Almendra estaba ensayando ahí”, rememora con humor.

Spinetta en la consolaPor su parte, Mario Luna recuerda una anécdota sobre esa jornada que describe a la perfección ese espíritu del Festival del que se habla más arriba. “Esto creo que no lo he contado nunca, pero en esa ocasión vino Dino saluzzi y una de las cosas que el «Flaco» me agradeció es haber llevado ‘a este tipo impresionante’. Mi respuesta fue elocuente: ‘¡Como no lo voy a traer si con él aprendi a amar el tango!’ Yo lo ví a Saluzzi a los 18 años en una peña en Salta, los dos somos de ahí», narra.

Cuando llegó el momento de la presentación del virtuoso bandoneonista, Spinetta se hizo cargo del manejo de la consola de sonido. «Fue para cuidarlo, porque los sonidistas que estaban no lo conocían a Saluzzi. Vimos todo el recital juntos desde ahí. En un momento que Dino se pone a tocar solo Zamba de Juan Panadero, todo el público se sentó. ‘Mirá loco, esto es una misa y el sacerdote es buda’, me dijo. Y la verdad que sí, parecía Buda por como estaba sentado y su aspecto físico. Ese momento no me lo olvido más», cierra Luna.        

Lista de temas de Almendra en La Falda (15/02/1980)

Parvas

Las cosas para hacer

Los elefantes

Cambiándome el futuro

Plegaria para un niño dormido

Mestizo

Jaguar herido

Buen día, día de sol

Ana no duerme

Rutas argentinas

Muchacha ojos de papel

Reunión cumbre entre el Cuchi Leguizamón y el Flaco Spinetta en La Falda 84. Otro momento histórico del festival. Foto: La Voz del Interior.
Imagen del regreso de Almendra en los shows de Obras que luego se convertirían en un disco doble.
Almendra en una sesión de fotos para la reunión de 1979. Foto web.
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Imagen del regreso de Almendra en los shows de Obras que luego se convertirían en un disco doble.
Reunión cumbre entre el Cuchi Leguizamón y el Flaco Spinetta en La Falda 84. Otro momento histórico del festival. Foto: La Voz del Interior.