Cristina Fernández: furioso ataque al Poder Judicial desde el banquillo de acusada

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La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner descargó ayer toda su furia contra el Poder Judicial y contra el expresidente Mauricio Macri y varios funcionarios de aquel gobierno, y reclamó avanzar con los cambios en la Justicia porque el sistema está “podrido” y es “perverso”.

Cristina Fernández aprovechó su declaración ante los jueces que la investigan por la causa conocida como “dólar futuro” no sólo para rechazar las acusaciones en su contra, sino también para denunciar que todo el proceso “se manipuló y se armó al calor del proceso electoral de 2015.

Fueron más de 40 minutos de una intensa presentación en la que la vicepresidenta estuvo al borde de las lágrimas y en la que se encargó de apuntar contra Macri; el exministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, el extitular del Banco Central Federico Sturzenegger, el exvicejefe de Gabinete Mario Quintana, el fallecido juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, entre otros. Además, incluyó críticas directas al juez Daniel Petrone, uno de los que integran el tribunal que la juzga por esta causa.

Después de la extensa presentación que hicieron la vicepresidenta y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof –era ministro de Economía al momento en que ocurrieron los hechos que se investigan–, el fiscal ante la Cámara de Casación Raúl Pleé pidió que el juicio oral por la causa dólar futuro se llevara adelante y los acusados fueran juzgados.

La Sala I de la Cámara de Casación, integrada por Daniel Petrone, Diego Barroetaveña y Ana María Figueroa, tiene ahora 20 días para resolver.

Pleé sostuvo hoy que el juicio oral permitirá analizar las pruebas de la causa y llegar a una definición. “El peritaje o los peritos deben ser llevados al juicio y las partes confrontarán con él para verificar si sus argumentaciones son o no convincentes, para considerar si ha existido o no un delito”, explicó.

Cristina Kirchner recordó que la investigación se inició con una presentación de los entonces titulares de los bloques de la Unión Cívica Radical (UCR), Mario Negri, y del PRO, Federico Pinedo, el 30 de octubre de 2015, cuando el país se encaminaba a la segunda vuelta electoral para definir a su próximo presidente. Seguidamente, cuestionó que la causa hubiera quedado en manos de Bonadio, quien la procesó por “hacerle perder al Estado nacional o al Banco Central 55 mil millones de pesos”.

La defensa como ataque

“El lawfare es también intromisión y manipulación de procesos electorales y de la política en general por parte de ustedes como miembros del Poder Judicial”, les recriminó a los integrantes de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal.

Incluso, Cristina Kirchner acusó a Bonadio de “provocar una corrida, una devaluación” con el allanamiento que realizó el 17 de noviembre de 2015 en la mesa de dinero del Banco Central “en plena rueda cambiaria”. “Imagínense cuál era el objetivo: provocar una corrida, una devaluación, un desastre para todos. Pero, bueno, el desastre iba a venir más tarde, pero eso los argentinos no podían saberlo tampoco”, dijo en alusión al gobierno de Macri.

La vicepresidenta desacreditó además la acusación con la que el 13 de abril de 2016 se planteó que las operaciones del dólar futuro que se investigan fueron para beneficiar a “amigos” de su gobierno. “No había ningún amigo de mi gobierno entre los que habían comprado y contratado dólar futuro. No, no, no, estaban todos los amigos de quien ya era presidente de los argentinos, Mauricio Macri. Es más, había funcionarios de su gobierno, y concretamente quiero referirme a Quintana, Mario Quintana”, replicó, y dijo que el entonces vicejefe de Gabinete se reunió en la Casa Rosada con autoridades del mercado cambiario para “arreglar la tasa de interés que les iban a pagar a esos contratos de dólar futuro”.

“¿Se entiende? Lo voy a explicar nuevamente: Cristina Fernández de Kirchner, acusada de que con los contratos de dólar futuro beneficiaba a sus amigos. La realidad era que ningún amigo mío, ningún funcionario de nuestro gobierno tenían contrato de dólar futuro. Los que lo tenían eran los amigos de Macri y sus funcionarios, y cuando llegaron al gobierno pactaron la tasa de interés que iban a pagar a sus propios contratos que habían hecho antes, sabiendo que iban a devaluar”, dijo.

Para desestimar las acusaciones, Cristina Kirchner también se refirió a las conclusiones de los peritos contables de la Corte y, según recordó, “nunca hubo un perjuicio, al contrario: el balance del Banco Central fue positivo. Con nosotros, el Banco Central acrecentó sus ganancias”.

Luego, la expresidenta aprovechó para advertir que Cambiemos asumió con el objetivo de devaluar y centró sus críticas en Prat Gay y en Sturzenegger. “El precio del dólar era de 9,74 pesos cuando yo dejé la presidencia, y los bienes y servicios de la República Argentina estaban a un dólar de 9,74 pesos. Cuando el genio de las finanzas, Prat Gay, dijo que no, que estaba todo a 15 pesos o a 16 pesos, que era el precio del dólar blue, todos los demonios hicieron una devaluación del 40 o el 60 por ciento, catastrófica”, criticó.

“Vinieron para eso y ustedes, el Poder Judicial, contribuyeron a que ese gobierno ganara las elecciones e hiciera lo que hizo después. Ustedes también son responsables de lo que pasó y de lo que está pasando en la República Argentina, y realmente me da mucha bronca porque la que sufre es la gente”, dijo al borde del llanto.

“Este es el sistema que está podrido y perverso, y que es necesario que todos pongamos el esfuerzo para corregirlo”, dijo. Y aclaró que no pedía su sobreseimiento.

Sin interrupciones y por redes. La vicepresidenta lanzó críticas feroces al Poder Judicial, se despachó contra Mauricio Macri e involucró a 12 magistrados en prácticas conspirativas. En ningún momento fue interrumpida por el tribunal.

«Podrido y perverso». Fueron los calificativos que lanzó al Poder Judicial ante la cámara que la investiga. (Télam)