Lousteau: Una parte de Juntos por el Cambio no quiere hablar de economía

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El senador nacional Martín Lousteau consideró que lejos del estigma que le dejó a Juntos por el Cambio el fracaso de su pasada gestión gubernamental, esa alianza “tiene que hablar de economía” porque el actual Gobierno peronista está lejos de sentar bases para resolver los problemas de Argentina y con sus decisiones cotidianas inunda “un galpón de pólvora”, dice.

–¿Hasta dónde se puede ampliar Juntos por el Cambio? ¿Pueden contener un abanico ideológico donde convivan fuerzas antagónicas?

–El bifrentismo y es un legado de Macri presidente. Si JxC es lo suficientemente amplio para gestionar distinto, obliga al peronismo a gestionar distinto, mejor. Algunos quieren generar un vínculo emocional con el núcleo duro y que el votante del medio tenga que optar. Otros creemos lo contrario: que tenemos que buscar al 10% que se fue. La manera de transformar la Argentina es desde el centro porque esos extremos no reflejan lo que debe ocurrir en el país. Son los extremos los que en una segunda vuelta deben optar, no el del medio. Un ejemplo: la manifestación con las vacunas, discrepo en varias dimensiones. La muerte no es un instrumento de protesta, hay más de 52 mil fallecidos, hay que tener respeto. Nosotros estamos dispuesto a atravesar la incomodidad de argumentar.

–¿Y quién debería hacer el mayor esfuerzo para atraer a esos sectores?

–El PRO no va cambiar, la Coalición Cívica no va a cambiar. El radicalismo es el que puede traer a nuevos jugadores. Es el radicalismo el que puede traer al socialismo, a Pablo Jatkin (intendente de Rosario), a Margarita Stolbizer, el que tiene que ser distinto y mejor es el radicalismo.

–¿Cómo llega la economía a las elecciones de octubre?

–El Gobierno tiene altas chances de llegar sosteniendo las distintas cometas de los piolines. A través de la política monetaria y fiscal que ha tenido es como que inundaron un galpón de pólvora y la verdad que es un Gobierno con propensión a fumar y a tirar el fósforo sin mirar dónde. Existe una probabilidad alta de que lleguen a octubre con una economía no pujante ni mucho menos, pero sin que se desarme, ni se termine de desorganizar.

–¿Por mérito propio o confluencia de factores de afuera?

–Hay algunas condiciones internacionales que, a pesar de que los errores del Gobierno impiden que sean más aprovechadas, le dan cierta ventaja al país. Este año también vamos a tener un rebote natural por la calamidad que fue 2020 (por la pandemia). Tercero, es cierto que el kirchnerismo tiene menos pruritos para apelar a algunas herramientas para sostener el corto plazo comparado con otros sectores políticos, aunque eso complique el largo plazo.

–Los cepos y los controles de precios, importaciones, entre otras.

–Claro, ahora cuando uno mira cómo se “cristiniza” el Gobierno, las declaraciones de ella, lo del FMI, uno piensa que quieren fumar en un lugar donde hay mucha pólvora.  

Freno al dólar e inflación

–¿Cómo se explica que hayan logrado anclar al dólar blue y el contado con liquidación? ¿Dura esa estrategia?

–El Gobierno está colocando deuda a tasas muy altas para mantener a raya el dólar CCL y el dólar MEP. Es un costo muy alto, ahora que estamos hablando del endeudamiento con el FMI, ellos están todo el tiempo participando de ese mercado a tasas del 16 al 18 por ciento en dólares. También creo que hay gente que está tratando de vender dólares para pagar obligaciones tributarias, como el impuesto a las ganancias o el tributo extraordinario (riqueza). Y con el dólar blue, creo que hay mucho “canuto” guardado. Esto es algo que hemos aprendido con la pandemia. La gente vende para seguir funcionando. Pero a medida que nos acerquemos a las elecciones si ella (Cristina Fernández) se polariza más es posible que la gente no quiera seguir des ahorrando.

–La pauta del 29 por ciento de inflación es poco creíble que se cumpla. Ahora, si decimos 35 o 38%, Argentina ha vivido décadas con costos de vida superiores al 30%. ¿Sería un logro para el Gobierno situarse por ahí?

–Ya arrancamos con una inflación crucero alta y los fogonazos (con el dólar) se dan cuando no es posible sostener el mercado cambiario. Cuando yo era chico, en la Argentina no había precios. Hoy pasa lo mismo. La gente no sabe en su vida cotidiana ni siquiera en qué rango de precios se va a situar un bien que quiere comprar. Eso es un elemento no menor de desorden macro. Existe un movimiento permanente de precios relativos, no es sólo la velocidad crucero de la inflación.

–¿Ve posible que los salarios le ganen a la inflación por uno o dos puntos, como dice Martín Guzmán?

–No. Si se ponen las paritarias un poco por encima del 29 por ciento presupuestario, pero por debajo de lo que la inflación va a ser, acumularíamos otro año de caída de salario real, no tan grande como en 2020. Por esto, de punta a punta, el año me da que va a crecer poco. Salarios sin crecer, el Estado con dificultades fiscales y poca confianza para invertir, me marcan eso.

–Hay quienes dicen, inclusive en el oficialismo, que ahora no es tan importante arreglar con el FMI. ¿Coincide?

–Otra vez: sin acceso a los mercados tenés incertidumbre y pólvora acumulada. El acuerdo moderaría una parte no menor de la incertidumbre y al decidir que no se va a hacer por motivos políticos, se acumulan riesgos de accidentes en el camino.

–¿Qué argumentos puede sostener el oficialismo para darle carnadura a la campaña electoral?

–Van a intentar vacunar a un ritmo muy alto, argumentarán la “calamidad” del gobierno de Macri y la pesadilla de la pandemia y que el futuro es distinto. Ese es el relato.

–¿Y cuál sería el contrargumento de la oposición?

–Hay una parte de nuestro espacio político que producto de la responsabilidad que ha tenido no quiere hablar de economía. Nosotros tenemos que hablar de economía que va por un mal rumbo. Este año rebotará y habrá poco crecimiento de punta a punta, pero no tenemos ninguna base para resolver ninguno de los problemas de la Argentina. La productividad de nuestro Estado comparada con nuestra propia historia y con lo que hacen hoy otros países ha caído mucho.

Más amplio. Lousteau planteó que la UCR debe sumar sectores políticos afines para engordar Juntos por el Cambio. (José Hernández)