La muerte de Santiago Bal: Dejó un buen recuerdo en Villa Carlos Paz

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El fallecimiento de Santiago Bal despertó dolor y melancolía en el ambiente teatral de Villa Carlos Paz, una ciudad en la que el actor y director apostó fuerte para conseguir el éxito. 

“Fue un tipo bárbaro, muy exigente y profesional. Tenía fama de tipo difícil, pero con nosotros siempre fue muy agradable y se portó muy bien”, dice el empresario Hermes Bertorello, de Teatro Bar. 

“Acá dirigió Movete chupete, movete, una obra que refería a De la Rúa. Anduvo muy bien con eso. Y también recuerdo grandes pegadas como Un cuete en la Villa (con Nito Artaza y el Negro Álvarez) y Noche de champagne, un éxito que Gustavo Yanquilevich trajo a fines de los ’80”, amplía Bertorello, quien a su vez pone especial énfasis en el arribo  conjunto a Teatro Bar de dos de las parejas más resonantes del mundo del espectáculo nacional: Carmen Barbieri – Santiago Bal y Moria Casán – Mario Castiglione. 

En rigor, eso sucedió en 1989 y en el marco de la puesta Increíblemente juntos, que se produjo en el Teatro Bar cuando aún se lo conocía como Teatro Orfeo. 

“En resumidas cuentas, lo recuerdo como un profesional”, cierra Hermes. 

A su turno, Pity Meresman, del Teatro Candilejas, destaca que Santiago Bal se movía como en su casa en esa sala por la estrecha relación que sus padres tuvieron con los Barbieri, la familia política de Bal. 

“Mis padres construyeron el teatro por la amistad que tenían con Alfredo Barbieri, el padre de Carmen… Nuestro vínculo siempre fue con ella, una gran mujer, pero en un momento se hizo extensivo a Santiago, que también era un encanto”, cuenta Meresman. 

Fue en el Candilejas, precisamente, que Santiago Bal pasó por última vez por Villa Carlos Paz como capocómico. Tal cosa sucedió en la temporada 2012 – 2013 y con la revista Noche de Astros, que encabezaron Miguel Ángel Cherutti, Marcos “Bicho” Gómez, Jesica Cirio y Andrea Rincón.

Pity Meresman recuerda que Mariano Bal, el hijo mayor de Santiago, es muy amigo de Daniel Comba, el productor de esa obra. Con ese respaldo, el actor pudo despuntar como capocómico en una revista sólida y exitosa. “Igual, lo recuerdo cuando acompañó a Carmen en ocasión de Sorpresas, en la que ella hacía de monja. Fue la primera comedia musical que se hizo en Carlos Paz y Santiago vino sólo para respaldarla. Recién acababan de tener a Federico… Era todo un amor”, finaliza Pity.  

 

Santiago Bal le tira besos a una marquesina del Teatro Candilejas. (La Voz/ Archivo)