Abastecimiento: en Córdoba la especulación es sólo una parte del problema

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La amenaza del presidente Alberto Fernández de aplicar la vieja ley de abastecimiento en la comercialización de materiales de la construcción, generó reacciones encontradas en el sector empresarial donde hay distintas miradas sobre las causas que originan el faltante de determinados insumos.

La problemática fue analizada el viernes por la conducción de la Cámara Argentina de la Construcción Delegación Córdoba, apenas conocida la resolución 605/2020, pero en ese intercambio interno se llegó a la conclusión de que salvo en un solo rubro, el hierro de obra, en el resto de las materias primas los problemas pasan por otros factores.

Ni en la producción de ladrillos cerámico como tampoco en la de cemento aparecen inconvenientes vinculados con la fabricación, según pudo saber La Voz de fuentes ligadas a esas industrias que operan al máximo de su capacidad, aunque con contratiempos menores que impone la situación sanitaria.

Luis Lumello, titular de la entidad que aglutina a las empresas, explicó que la carencia de algunos materiales combina varios factores. “Hay límites en la producción, exceso de consumo por la gente que no quiere quedarse con los pesos en la mano y especulación de algunos miembros de la cadena por ganar más o hacer alguna diferencia”, sintetizó.

Falta hierro

El empresario explicó que la construcción en general comenzó a moverse nuevamente en junio en la provincia de Córdoba y en septiembre en Buenos Aires, el distrito que más materiales consume.

En esas instancias, cuando el aislamiento obligatorio comenzó a soltar presión, coincidió con el fuerte diferencial entre dólar oficial y dólar libre. La brecha, que aún se mantiene, llevó a que  “la gente con alguna capacidad vio que podía hacer rendir sus ahorros y salió refugiarse en materiales, no creemos que sea haya una especulación premeditada”, comentó.

Uno de los casos más notables es el de la industria del hierro para obra que todavía registra paradas técnicas para atender situaciones sanitarias e inconvenientes de insumos importados. Esto también se reproduce, por ejemplo, en fábricas de sanitarios, cañerías, productos eléctricos, etcétera.

La resolución menciona, asimismo, al vidrio, las pinturas, piedras, cables e inclusive muebles, un rubro llamativo porque las fábricas justamente se quejan de las bajas ventas. 

“Hay desincentivos para producir más, existen empresas que deberían tomar gente para reemplazar a los propios empleados que hoy no asisten por la edad. Para armar un nuevo turno se necesita gente, pero el día que se normalice ¿qué hacen con esos empleados si está prohibido despedir y rige la doble indeminizacion?”, preguntó el dirigente.

Lumello no tiene dudas. “De todas las situaciones que hay llevado a esta falta de abastecimiento, es muy poco lo que el sector privado ha incidido por su cuenta” sino que más bien se trata de la consecuencia de decisiones oficiales que dieron como resultado la actual situación, explicó.

Trabas a importar

Otro problema significativo son las trabas a las importaciones. No pocos insumos o artículos dependen de materiales adquiridos en el exterior que están bajo los efectos de las licencias no automáticas. A mayor tecnología, por ejemplo bombas de agua, mayor incertidumbre tanto por cantidad como por precio de reposición.

Ayer, el Monitor de la Actividad Económica sumó un dato para corroborar aquello de que en realidad lo que creció fue la demanda. El comercio de ferreterías, sanitarios, hierros y afines en Córdoba cerró septiembre con una facturación, a precios constantes, un 67.5% por encima del nivel registrado en febrero, indicó el informe oficial.

Durante el tercer trimestre de 2020, la facturación total, a precios constantes, promedia un nivel 30,2% por encima del nivel registrado durante el tercer trimestre de 2019. Durante las cuatro primeras semanas de octubre, por otro lado, la facturación fue un 8,8% inferior al promedio semanal registrado en septiembre.

Todo esto no implica, entienden en la Cámara de la Construcción, que actitudes especulativas no estén a la orden del día pero, al revés de otros sectores, la oferta de materiales para obra está muy diversificada.

Ladrillos y cemento

Tanto fuentes de la fábrica de ladrillos cerámicos Palmar, el principal proveedor del mercado cordobés como de la planta de cemento de Holcim en Malagueño descartaron por completo que se haya verificado una disminución en la producción de ambos insumos.

“Lo mejor que nos puede pasar es vender todo los ladrillos que fabricamos porque en realidad nosotros no tenemos insumos importados, salvo la energía que se paga al valor del dólar”, comentó un interlocutor de la fábrica.

En el cemento, ocurre algo parecido, la materia prima es nacional. Tanto Holcim, como las demás cementeras del país están entregando todo lo que producen.

Puede existir un problema a nivel de la cadena minorista. “Gente que compra, guarda y especula hubo toda la vida, máxime cuando no hay señales claras desde la economía”, indican quienes operan en el rubro de los corralones.

Otro sería el caso de la perfilería de aluminio para la fabricación de aberturas. “Está complicado. El precio aumentó en dólares,  la única condición de pago es contado y entregan a los 90 días”, indicó Héctor Huergo, de Aluminios Especiales.

“Los despachos mensuales de aluminio primario (para procesar) superan en un 35% a los volúmenes despachados en el último trimestre de 2019”, afirmó Aluar días atrás. Aquí sí habría especulación en la cadena, podría interpretarse.

Cadenas. En algunos rubros, el Gobierno emitió una resolución para obligar a la venta.